Por qué el costo depende de lo que encontramos
Un mismo síntoma puede tener causas muy distintas. Una puerta que no quiere abrir puede deberse a un resorte partido o a un cable que se zafó de su tambor. También puede ser un engranaje gastado dentro del motor, o nada más que el botón de bloqueo activado en el control de pared. Cada caso cambia cuánto cuesta reparar una puerta de garaje, así que una cifra dada antes de que alguien vea la puerta es casi siempre una adivinanza.
Los problemas, además, vienen juntos. Un resorte que se partió puede haber dejado caer la puerta con fuerza suficiente para doblar un cable o soltar un rodillo. Un motor que siguió halando una puerta pesada puede haber destrozado su engranaje. Por eso revisamos la puerta completa: así lo detectamos antes de que haga falta una segunda visita.
Así que el orden es siempre el mismo: miramos, le explicamos qué falló y qué hace falta para arreglarlo, y usted recibe el precio en el momento.
Lo que cambia el precio de una reparación
Hay cosas que hacen subir o bajar un precio. Le explicamos las que aplican a su puerta.
- La pieza en sí. Un resorte, un cable de elevación, un juego de rodillos, un sensor de seguridad y un engranaje del motor son piezas distintas, con costos distintos.
- El tipo de resorte y cuántos hay. El resorte de torsión va enrollado en el eje encima del borde de arriba de la puerta; los resortes de extensión se estiran junto a los rieles del techo. En una puerta de dos resortes, muchas veces conviene hacer los dos a la vez, porque han hecho el mismo trabajo.
- El tamaño y el peso de la puerta. Una puerta doble pesa más que una sencilla, y las aisladas o de madera pesan todavía más. Más peso pide resortes más fuertes y herrajes más resistentes.
- Qué más está gastado. Una pieza rota es una reparación. Rodillos cansados, bisagras secas o un cable deshilachado que aparecen en la misma visita suman trabajo, y le decimos cuáles pueden esperar.
- El espacio para trabajar. Poco espacio arriba de la puerta, cajas apiladas contra los rieles o un techo muy alto pueden hacer que el mismo trabajo tome más tiempo.
- Piezas del motor. Las piezas de los motores comunes se consiguen con facilidad, mientras que algunos modelos más viejos necesitan piezas que cuesta más encontrar.

Qué contarnos cuando llama
Unos cuantos detalles por teléfono nos ayudan a planear la visita. No necesita las palabras exactas; cuéntenos lo que ve y lo que oye.
- El momento en que falló: un estallido como un tiro, un ruido áspero de metal, un cable suelto o una puerta que se quedó a medio camino.
- Si la puerta quedó trabada abierta o trabada cerrada, y si hay un carro adentro.
- Si es una puerta sencilla o doble, y si ve un resorte encima de ella o dos.
- Qué hace el motor: zumba, hace clic, parpadea o no hace nada.
Con eso casi siempre podemos decirle qué es lo más probable. El precio en sí llega cuando vemos la puerta, porque es la única forma de saber qué más tocó el problema.
Cómo funciona el precio el día de la visita
En su casa no nos quedamos en la pieza por la que llamó: revisamos todo lo que mueve la puerta. Después le mostramos lo que falló y le explicamos la reparación. El precio, claro y por adelantado, se lo damos antes de tocar nada, y el trabajo espera hasta que usted lo apruebe.
Si a mitad del trabajo aparece otra pieza gastada, usted la ve y decide si la agregamos. El último paso es una prueba de balance y de los sensores y el retroceso automático, que hace que una puerta que está cerrando se eche para atrás cuando encuentra algo.
Para trabajos más grandes, como una puerta nueva o un motor nuevo, hay financiamiento disponible, y lo repasamos con usted antes de empezar.
Reparaciones que salen más caras si esperan
Algunos problemas crecen mientras la puerta sigue funcionando. Un motor que hace fuerza contra un resorte roto puede gastar su engranaje o quemarse. Un cable deshilachado puede reventar y dejar la puerta colgando torcida, y una puerta forzada por un riel doblado puede dañarse ella misma.
Por eso, después de un golpe fuerte o de un cable roto, desenchufe el motor y deje la puerta quieta. Nuestras páginas de reparación de resortes y sobre un resorte roto explican qué hacer mientras espera.
Cuando una reparación deja de tener sentido
A veces la respuesta honesta es que la propia puerta ya no da más, con paneles rajados o comidos por el óxido, o doblados por un carro. En ese caso se lo decimos claramente y no le vendemos piezas que no le van a servir. También podemos darle el precio de una puerta nueva al lado del de la reparación. La respuesta ¿Reparar o cambiar? explica qué implica una puerta nueva.
Hacemos visitas por los dos condados, Miami-Dade y Broward: Hialeah, Doral, Hollywood, Miramar y el resto. Reserve o llámenos y cuéntenos qué hace la puerta. Para ver cada reparación que ofrecemos, vea reparación de puertas de garaje.

