Empiece por la puerta, no por el motor
Saber cómo elegir un motor de garaje empieza un paso antes: con la puerta que va a mover. El motor está hecho para guiar una puerta balanceada hacia arriba y hacia abajo. Los que cargan el peso son los resortes, así que un motor conectado a una puerta con resortes cansados hace fuerza de más, gasta sus engranajes y se daña antes de tiempo.
Por eso, antes de comprar, revise el balance o pida que se lo revisen. Con la puerta cerrada y el motor desconectado, una puerta balanceada sube fácil a mano y se queda quieta más o menos a media altura. Si pesa o se cae, los resortes necesitan atención primero, sin importar qué motor escoja.
Después piense en el garaje mismo: ¿hay un cuarto encima o al lado?, ¿el techo está libre o lleno de repisas para guardar cosas?, ¿cuántas veces al día se abre la puerta? Esas respuestas le indican el tipo de arrastre que le conviene.
Cadena, correa o de pared: los tres tipos de motor
Los motores para casa vienen en tres tipos principales de arrastre, y cada uno le va a un garaje distinto:
- Motor de cadena. Una cadena de metal, parecida a la de una bicicleta, hala el carrito por el riel. Es resistente y maneja bien las puertas pesadas. También es el más ruidoso, y eso importa menos en un garaje separado de la casa o lejos de los cuartos.
- Motor de correa. Una correa de goma reforzada hace el trabajo de halar, y el motor suena mucho menos. Es lo que la gente suele escoger cuando alguien duerme o trabaja en un cuarto encima del garaje.
- Motor de pared (jackshaft). El motor va en la pared al lado de la puerta y gira directamente el eje de torsión, sin riel atravesando el techo. Eso deja espacio para repisas, un techo alto o un elevador de carros, y funciona en silencio. Necesita una puerta con eje de resorte de torsión.
Si el garaje está pegado a la casa y a alguien le molesta el ruido, un motor de correa o de pared casi siempre vale la pena.

La potencia del motor y el peso de su puerta
La mayoría de las puertas sencillas y dobles de casa funcionan bien con un motor residencial estándar. Las puertas más pesadas, como los modelos aislados o las puertas de impacto que se ven tanto en esta zona de huracanes, pueden pedir un motor más fuerte, así que díganos qué puerta tiene.
Muchos equipos nuevos llevan un motor de corriente continua (DC) que arranca y para con suavidad, lo que cuida la puerta y hace menos ruido dentro de la casa. Aun así, la potencia no reemplaza unos buenos resortes: un motor que hace fuerza casi siempre le está diciendo que los resortes necesitan servicio, no que le falta fuerza.
Una batería de respaldo para la época de tormentas
Las tormentas de verano y los huracanes tumban la corriente, a veces por días. Con una batería de respaldo, el motor todavía puede abrir y cerrar varias veces durante el apagón, y usted no tiene que estar halando la cuerda de desbloqueo bajo la lluvia.
La batería se gasta con el uso. Según LiftMaster, aguanta uno o dos años, y es común que el equipo pite cuando le queda poca carga. Pruébela antes de junio: desenchufe el motor y suba y baje la puerta una vez. Nuestra página sobre la puerta de garaje después de un apagón explica qué hacer cuando la batería está descargada.

Funciones inteligentes que valen lo que cuestan
No todos los aparatos se ganan su lugar, pero algunos sí:
- Control y avisos por Wi-Fi en su celular, con aplicaciones como myQ en los equipos LiftMaster y Chamberlain, para revisar desde cualquier lugar si la puerta quedó cerrada.
- Cierre programado en algunos modelos, para que una puerta que se quedó abierta por descuido se cierre sola a la hora que usted fije.
- Un teclado inalámbrico para los familiares que no tienen control remoto; para programarlo, vea ayuda con controles y teclados.
- Luz LED integrada, y en algunos modelos una cámara, para ver el garaje por dentro antes de abrirlo.
Lo primero: fotoceldas y retroceso automático
Escoja lo que escoja, debe tener fotoceldas que funcionen, el par de sensores de seguridad montados abajo a cada lado de la entrada. También necesita retroceso automático, la función que detiene una puerta que está cerrando y la vuelve a subir cuando toca algo. Revise las dos cosas más o menos una vez al mes: ponga una tabla plana en el piso, en el camino de la puerta, y bájela. Al tocar la tabla, la puerta debe volver a subir.
Si la puerta no quiere bajar aunque los sensores estén limpios, nuestra guía sobre la puerta que no cierra repasa las causas más comunes.
¿Reparar el motor viejo o poner uno nuevo?
Muchos motores fallan pieza por pieza: un engranaje gastado, una tarjeta de control, un sensor desalineado. Eso casi siempre se puede arreglar. Si el suyo hace mucho ruido, se daña una y otra vez, no tiene sensores de seguridad o usa piezas que ya no se fabrican, un motor nuevo suele salir más a cuenta.
Hacemos las dos cosas, y le decimos cuál tiene sentido para su puerta; vea reparación e instalación de motores. Para que un técnico revise su motor, reserve una visita o llame al (786) 349-6912.

